Las deudas kármicas son aquellas obligaciones que tenemos con otras personas, ya sea por acciones que hayamos realizado en esta vida o en vidas pasadas. Según la ley del karma, toda acción, ya sea buena o mala, genera una reacción equivalente. Por lo tanto, si en algún momento de nuestras vidas hemos perjudicado a alguien, es posible que en esta vida o en una futura debamos pagar esa deuda kármica.
Puede que debamos pasar por situaciones dolorosas o difíciles para saldar esa deuda con el universo. Sin embargo, una vez que la deuda ha sido saldada, experimentamos una gran sensación de paz y liberación.
Incluso si no eres consciente de ellas, las deudas kármicas deberían ser saldadas. Pedir perdón a quien hayamos dañado, ayudar a quien necesite nuestra ayuda, perdonar a quien nos haya ofendido, son buenas formas de ir saldando nuestras deudas kármicas y avanzar en nuestra evolución espiritual.
Los Códigos Sagrados 1188 y 791 te ayudarán a liberarte de contratos kármicos realizados en otras vidas (votos de castidad, pobreza...) y a cancelar karma.
Sin obsesionarte con el resultado, activa ambos códigos si sientes la necesidad de sanar tu karma. Todo ocurrirá para tu máximo beneficio siempre de acuerdo con el bien superior. No tengas miedo.